Hola mohe777.
Este és mi primer año como macetohortelana, y no tengo demasiada experiencia, pero te intentaré ayudar. He buscado en internet lo de la podredumbre apical y he encontrado esta página Web que te puede interesar:
http://html.rincondelvago.com/estres-del-tomate.html
un extracto de la qual te he pegado en este mensaje.
Un saludo desde Barcelona
ESTRÉS DEL TOMATE
Por estrés entendemos aquella situación en la que se limita la producción de materia seca de toda o alguna parte de la planta, producida por la carencia o el exceso de cualquier factor externo a la planta. Estos factores los hemos dividido en varios grupos:
Bióticos: Plagas, enfermedades, malas hierbas, simbiosis con otros organismos...
Abióticos: Sequía, salinidad, temperaturas inadecuadas, vientos excesivos, problemas en el suelo
Tradicionalmente las situaciones de estrés se han producido al forzar el cultivo para obtener mayores rendimientos que permitan al hombre una mayor independencia de otros pueblos o naciones. Debido a eso se ha cultivado en suelos, con aguas y en los climas mas alejados del cultivo optimo por lo que se produce estrés en la planta.
Hay varios tipos de estrés que procedemos a describir:
Estrés salino:
La planta sufre estrés salino cuando tanto en el agua que absorbe como en el suelo, hay una concentración demasiado elevada de sales. Hay dos tipos de salinización:
Salinización primaria: Proceso que se da cuando las salinización se produce por causas naturales, cuando la roca contenida en el suelo se va meteorizando. Esta normalmente suele ser bicarbonato, sulfato o cloruro de sodio, de calcio o de magnesio que se disuelve en el agua de lluvia y posteriormente al evaporarse se acumula en las zonas bajas y depresiones.
También se puede dar el caso de que el mar se adentre en la tierra mas cercana a este y se produzca la salinización del mismo.
Mediante este método se han salinizado 3.23 millones de km2, lo que representa el 26% del total de la tierra cultivada en el mundo.
Salinización secundaria: Forma de salinizar un suelo que es el resultado de la intervención directa del hombre, ya que mediante el manejo incorrecto del agua de riego ha logrado que se acumulen en el suelo una gran cantidad de sales disueltas en el agua, con lo que así ha quedado inservible el mismo.
Este tipo de salinización afecta a un tercio de los 2.3 millones de km2.
Efecto de la sal en la planta de tomate:
El exceso de sal que contienen aquellas plantas de tomate que han sido cultivadas en suelo salino o bien mediante aguas salinas, se refleja en estos por las muchas y variadas anomalías que generan en las propias plantas, como son:
Sistema radicular menor.
Hojas adultas abarquilladas y crasas.
Hojas jóvenes mas pequeñas, de color verde mas intenso y enrolladas sobre si mismas.
Racimos con menor numero de flores.
Frutos mas pequeños.
A continuación se estudiaran los efectos del cultivo salino en las fases mas importantes del crecimiento del tomate desde el punto de vista económico:
Germinación:
Durante la fase de la germinación del tomate, posibles concentraciones de NaCl hacen que se reduzca esta fase en mayor o menor medida, dependiendo de la concentración con la que tratemos, además hace que en el suelo donde se este cultivando las semillas tarden mas días para germinar.
Una elevada concentración de sal afecta también al cultivo disminuyendo la capacidad de emergencia de las plántulas y alargando su periodo de germinación, lo que puede llegar a tener efectos negativos sobre las propias plantas como la mayor exposición a hongos y plagas que atacan la plántula en ese periodo y la mayor probabilidad de la formación de costra que dificulte la posterior emergencia.
Existe la posibilidad de que si una semilla no puede germinar debido a la elevada concentración salina que posee el suelo que la rodea, esta pueda llegar a hacerlo si dicha concentración disminuyese fruto del lavado del terreno mediante riego o lluvia.
Floración
En lo referente a la fluoración, no se detecta ninguna reducción apreciable de la producción de racimos cuando se cultiva tomate con agua salina, lo que si que ocurre es que se disminuye drásticamente el numero de flores por cada racimo, llegando en ocasiones al 40% del total de las flores que normalmente se venia produciendo.
Esta reducción suele ser mayor en los racimos superiores que en los inferiores, y en los cultivares de fruto grande que en los pequeños, ya que es en los mayores donde no se llegan a desarrollar las flores de los racimos superiores.
Fructificación
Dependiendo de la concentración de sal presente en los suelos cultivados con plantas de tomate, se reducirá en mayor o menor medida el numero de frutos producidos por cada planta, pudiendo llegar a alcanzar reducciones del 60% respecto al total de frutos producidos con agua dulce.
Otra consecuencia del cultivo salino es la reducción del tamaño del fruto obtenido, que suele manifestarse mucho mas en los frutos de gran tamaño que en los pequeños. Puede llegar a alcanzar porcentajes del 40% cuando se cultiva con 5 g/l de NaCl, pero a partir de ahí no se aprecian reducciones importantes del peso. A partir de estos datos, para obtener frutos de peso considerable se deberán plantar variedades que generen frutos de peso mayor para obtener algunos que puedan ser aceptados por el consumidor.
Calidad del fruto
La calidad del tomate va a depender fundamentalmente de cual sea su destino ya que los caracteres como los sólidos solubles, azucares reductores, acidez y pH, son importantes para tomates destinados tanto a consumo en fresco como para los destinados a la industria, pero otros como el sabor y el tiempo de vida una vez recogidos son mas importantes para aquellos que son destinados al consumo en fresco.
Habitualmente se cree que los frutos de tomates cultivados con agua dulce poseen menor calidad que los cultivados con agua salina ya que en estos, el contenido en sólidos solubles y azucares reductores suele ser mas alto, en ocasiones hasta el 20%, sin embargo, recientes estudios han demostrado que en el cultivo de tomate de la industria no es recomendable el uso de aguas muy saladas debido a que la disminución de producción sobrepasaría el aumento de sólidos solubles.
En lo que respecta al pH, este es mayor cuanto mas alta sea la concentración salina del agua de riego, lo que supone una ventaja para el tomate de industria, mientras que la acidez total valorable aumentaría posiblemente como una reacción que llevaría a aumentar la presión osmótica en el fruto.
El sabor aumenta con la salinidad pero no presenta una clara relación con las variaciones en azucares o acidez.
El tiempo de vida comercial del fruto una vez recolectado no esta directamente relacionado con la salinidad pero lo que si que es mas claro es que los frutos cultivados con aguas mas salinas deberán ser tratados con un cuidado especial durante la recolección, el empaquetado y transporte ya que las posibles heridas producidas generan la producción de anhídrido carbónico y etileno, produciendo así su deterioro.
Podredumbre apical
La podredumbre apical es un síntoma que sufren mayormente los tomates cultivados en agua salina, que merma sensiblemente la producción de los mismos. Consiste en una enfermedad que genera un pardeamiento en algún punto de la mitad distal del fruto, el cual detiene su crecimiento y comienza antes de tiempo su proceso de maduración, necrosándose poco a poco el tejido que había pardeado anteriormente. así el fruto puede llegar a afectarse en casi su totalidad si las condiciones ambientales son propensas para eso.
Esta enfermedad es causada por una deficiencia del calcio ya que este se transporta por el xilema y se dirige preferentemente a las partes de la planta donde mas transpiración se produce.
Si la humedad ambiental baja aumentara la transpiración lo que hará que el calcio se acumule en las hojas, y si en esa misma situación, cuando el calcio esta acumulado en las hojas, se produce un aumento de temperatura se produciría el crecimiento de la planta y de los frutos, lo que hará que las deficiencias de calcio existentes originen la podredumbre apical
La sal influye en esta enfermedad dificultando la toma de agua por la planta y la absorción del calcio incrementando la podredumbre apical.
Paliativos del estrés salino:
El único modo de descender el contenido de sal en una tierra salina consiste en realizar diferentes lavados al terreno con el fin de que el agua aportada arrastre el contenido de sal.
Para ello primeramente se deberá preparar el terreno para evitar la escorrentía del agua y asegurar tanto el drenaje como la precolación del agua. Esto se conseguirá mediante la construcción de lomos que eviten la escorrentía.
Otro factor a tener en cuenta en el lavado deberá ser el contenido de sales del agua, ya que si esta proviene de la lluvia, su contenido será normal y se podrá llevar a cabo un lavado eficiente, pero si por el contrario es la propia agua de riego, la eficiencia del lavado no será muy elevada, debido a la aportación por parte de esta de sales.
La etapa del tomate mas sensible a la salinidad es aquella que esta comprendida entre la germinación y el desarrollo de las primeras hojas verdaderas.
El acondicionamiento de la planta antes del transplante es un proceso que se deberá tener muy en cuenta debido a que facilita la aclimatación de la misma al nuevo terreno. Para ello se deberá regar con agua de calidad intermedia entre la que usaban en el semillero y la que usaran cuando ya estén establecidas en el suelo definitivo, para así ir preparándola poco a poco con el fin de que acuse menos el choque salino.
Otro tipo de acondicionamiento para la planta que será de mayor efectividad, consiste en dejar el semillero sin regar hasta que las plantitas lleguen casi a caer marchitas, para luego regarlas y transplantarlas en cuanto se recuperen.
Con el fin de evitar la posible podredumbre apical que se produzca en la plantita del tomate, es conveniente adicionar al terreno calcio en forma de yeso o de nitrato cálcico, ya que también mejora el crecimiento de las plantas cultivadas con estrés salino y aporta a las propias plantas un color verde mas oscuro que cuando no se adiciona esta sustancia.
En conclusión, el método mas efectivo para que la posible salinidad del agua o del suelo afecte a nuestro cultivo de tomate consiste en implantar variedades mas resistentes a la sal, como ofrecen las variedades silvestres del genero Lycopersicon siempre que estas respeten los caracteres seleccionados de las plantas de tomate, como la altura de la plantea, peso de los frutos, tamaño de los frutos...