Documental clasificación de los insecticidas y transgénicos -
Aún no lo he visto, pero la teoría ya la sé. Los grandes laboratorios no trabajan por el bien de la humanidad, ni para que "comamos todos", sino que lo hacen para obtener beneficios de escándalo. Éstas, como el resto de grandes compañías, tienen un ansia insaciable de beneficios: nunca tienen bastante. Si tienen que acabar con diez millones de personas (con la piel más oscura que la nuestra, que nos conmueven menos) para tener más beneficios que el año anterior, no hay problema; que tienen que destrozar el suelo, el agua, los bosques, el aire, y dejar a las generaciones que vienen con la vida hipotecada, no hay problema; que tienen que jugar a modificar los genes de seres vivos (no podemos imaginar el alcance de esto) para hacer a los agricultores totalmente dependientes de ellos y vender más herbicida total, no hay problema. Los interese comerciales de EEUU nos quieren colocar estas aberraciones y nosotros, como consumidores, tenemos quehacer lo que esté en nuestra mano paraque no lo consigan. La Union Europea (en el tratado constitucional que está en el dique seco) abre las puertas a los transgénicos y legisla a favor de los grandes laboratorios y en contra del agricultor. También el gobierno español, con el nuevo código penal y otras leyes ( en Asturias, varios agricultores fueron denunciados por sembrar un año simiente recogida el anterior de plantas que habían sido compradas a una de estas compañías: el código penal las ampara). ¡Menudo negocio! Conseguir acabar con la autonomía del agricultor y cobrarle ¡incluso por no darle nada a cambio! Esto incluye "patentar" el código genético de una planta usada durante miles de años y empezar a cobrar por su uso. Claro que, para hacer esto es necesaria la connivencia de los legisladores, pero la promesa de un retiro dorado lo puede todo. Por eso creo que es tan importante la dimensión ética de cultivar un huerto propio. Hay que conseguir, en la mayor medida posible la autosuficiencia, la independencia química, no tener que ver con aquellos que no tienen problema en destrozarlo todo, y mucho menos DARLES A GANAR DINERO. Tenemos que ser conscientes de que muchas de las cosas que Bayer, Monsanto, Novartis o Union Carbide (creo que en Bopal son bastante conocidos) nos ofrecen amablemente como solución a nuestros pequeños problemas hortícolas son innecesarios, éticamente deleznables y, muchas veces seriamente perjudiciales. En mi opinión, nostros, que no tenemos que vivir de lo que cultivamos, nos podemos (y debemos) permitir el placer de no tener que ver con ese negocio. El reto es otro, y los resultados, que los hay, más gratificantes.
Saludos a todos
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