Cantidad de riego para la huerta de hortalizas -
Hola a todos.
Elisea, en el primer mensaje de este tema has escrito:
“Yo riego con goteros de 2 L/h a presión de 0.8 bares y los goteros estan a 30cm de separación entre ellos. Suelo estar aproximadamente una hora regando cada dos o tres días. Que os parece, mucho, poco o bein?”
Bueno, pues a mí no me parece ni mucho ni poco, ni bien ni mal, mientras no se disponga de más datos, ya que como indica jesusisi influyen muchos factores de suelo y de clima, y naturalmente la situación de la planta en cada momento, desarrollo, estado fenológico, etc.
Como dices en otro mensaje no existen recetas y la observación de las plantas es imprescindible.
En cuanto al medidor de humedad creo que puede ser interesante para la automatización del riego. En tu instalación de riego con puesta en marcha manual no lo necesitas para nada. Tienes tantos indicadores de la humedad del suelo como plantas en tus bancales. En casa y para las plantas de interior nos va muy bien observar unas plantas de coleos, que son muy sensibles a la falta de agua. Cuando comienzan a ponerse lacios es el momento de regar el resto de plantas.
Con respecto a la situación de plantas con hojas lacias se puede decir que existen ocasiones en las que las plantas recuperan su tersura sin necesidad de riego. Esto sucede cuando teniendo el suelo humedad suficiente la planta es incapaz de absorber por su sistema radicular toda el agua que está transpirando, bien bajo la influencia de un aire seco, o de un golpe de calor, o de ambas cosas a la vez. Lógicamente si la presión osmótica del suelo, bien por el contenido de humedad o por la salinidad del mismo o por ambas causas, supera la presión osmótica de la planta podemos llegar a situaciones irreversibles.
Hace unos días escribía en otro tema de este foro lo siguiente:
“Cada situación es diferente y, en principio, no pueden darse recetas mágicas y generales que nos solucionen todos los problemas.
Lo fundamental es que el volumen de tierra o sustrato que exploran las raíces esté con el mayor contenido de humedad compatible con el mayor contenido posible de aire en los poros del suelo, con lo que por una parte las raíces van a poder respirar con facilidad y por otra van a absorber el agua que necesita la planta con el mínimo consumo de energía. El contenido de agua en el suelo en estas condiciones es el que corresponde (aproximadamente) a la capacidad de campo. A esta situación de la tierra los agricultores le denominamos tempero, situación en la que se realizan con menos dificultad las distintas labores que requiere un suelo. Según esto el ideal sería aportar en cada instante el agua que pierde el suelo, pero se comprende la imposibilidad de actuar de esta forma. El riego por goteo tiende a acercarse a ello.
Por otra parte, cuando estamos regando por goteo, al igual que ocurre con otros sistemas de riego, tenemos zonas del suelo que están saturadas de agua, que van a ir evolucionando cuando se desplace el agua hacia abajo por la acción de la gravedad fundamentalmente, y en otras direcciones por capilaridad. Por tanto cuanto menor sea la frecuencia del riego menos tiempo vamos a tener el terreno saturado y la consecuencia lógica es que las raíces de las plantas van a tener más aire disponible para su respiración. Claro que todo esto supone que las plantas dispongan de un volumen de suelo suficiente. Si este volumen se reduce, lógicamente, habrá que aumentar la frecuencia de riego, disminuyendo la dosis del mismo, con objeto de que la planta disponga del agua y del aire que necesita.
Pienso que no se puede decir sin más que hay que dar tantos riegos al día de tantos minutos cada uno con goteros de tantos litros por hora sin tener en cuenta las condiciones generales del sustrato y de la planta, así como sus necesidades, en cada momento.”
Con respecto a los goteros se me ocurre el siguiente comentario: cuando en una unidad de riego tenemos un mismo cultivo y con el mismo grado de desarrollo es aconsejable, dado que las necesidades de todas las plantas son las mismas, la utilización de goteros que proporcionen el mismo caudal. Preferentemente se utilizan goteros integrados en la tubería por la sencillez de la instalación. Cuando, como en el caso presente, tenemos unidades de riego con plantas con distintas necesidades de agua es preferible la utilización de goteros de caudal variable para ajustar la dosis de riego que proporcione cada gotero a las necesidades de cada planta. Esto último es un incordio, pero estimo que el lo mejor.
Perdonad el rollo que he soltado.
Saludos. Javier
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