Pues anda que aún no hace mucho vi a un chavalín que salía por la tele con 4 erizos comunes que los tenían como mascota.
Sé también de quien en un pueblo de Galicia, en los peares, adoptó una camada de dos pequeños cuya madre fue atropellada. Le vivieron muchos años, y a parte de pedacitos de carne, insectos y lombrices, le daba frutos secos, pasas y ciruelas.
Son muy amigables cuando se crían, y se acostumbran mucho a uno. Son esquivos mientras no se adaptan.
Además, tener un par de ellos en el jardín y ayudándoles a alimentarse, promoviendo su cría, podemos ayudar a "reponer" en el bosque aquellos que mueren en las carreteras, cuando llega la época del despertar primaveral y la actividad estival.
Ahora, eso sí, cuando los coge uno y les repasa el pelaje entre las púas podremos ver que acojen un montón de pulgas y garrapatas. Pero esto es subsanable en parte.
Rompo una lanza por un jardín vivo con bichos de todas las clases, no por un cementerio con flores por culpa de los insecticidas, pesticidas y venenos contra limacos. Creo que vale la pena ir arrancando "malas" hierbitas y debilitando su existencia en nuestro jardín-huerto, antes de envenenarlos contra las criaturas que lo habitan. No seamos perezosos.
