Preciosa esas vistas, ese verde y ese paisaje, ese ambiente.
Pero digo, ¿no tienes vallada la finca en su perímetro?
Porque eso sí que es un lujo, algo en peligro de extinción de verdad: poder tener la tierra sin vallar: aquí no se acercan jabalíes con los que hacer chorizos. Aquí lo que hay es tantos chorizos sueltos merodeando, que hay que tener valla altísima, rejas en todas las ventanas, contrato con empresa de seguridad, alarmas. Miedo a salir de casa, dejándola sola a merced de ladrones, y miedo a quedarte en ella y que entren estando tú durmiendo o, peor, que te despierten para preguntarte dónde tienes los caudales (le ha pasado dos veces a un conocido mío) Esto es un sinvivir.
Bueno, si haces cacería, nos avisas, que yo soy vegetariana salvo para el cerdo y sus parientes silvestres.
Ah, y te aviso que si hay ardillas por ahí, a ellas también les gusta morder la cortecica tierna de los arces. Eso he leído yo, aunque al par de ardillas que viven por aquí en los alrededores parece que les interesan sólo las piñas (claro, como ellas no saben leer, no se han enterado

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Saludicos